Jacob, luego de escapar de su hermano, partió a la tierra de Harán, donde vivía su tío Labán. Allí conoció a su hija y le ofreció trabajar para él por siete años para que le dé por esposa a su hija menor Raquel. Gen.29:16-17

Cumplido los siete años Labán le entrega como esposa a Lea su hija mayor, engañándolo, para que trabaje otros siete años más por su otra hija Raquel. Ver.21-27.  Una semana después Labán le entrega como esposa a Raquel. Pero Jacob despreció a Lea y amó a Raquel, entonces Dios bendijo a Lea con hijos y se los negó a Raquel.

Al tener Lea su primer hijo Rubén dijo: "ahora mi esposo me amará" v.32; al tener su segundo hijo Simeón volvió a decir lo mismo porque, evidentemente con el primero Jacob no la amó v.33. Con el tercer hijo Leví volvió a exclamar lo mismo v.34, pero Jacob nunca la amó.
Y siendo Lea despreciada por su marido, aún con la bendición de Dios sobre ella, siendo humilla por su hermana, y habiéndosele negado el amor de esposo, tuvo otro hijo más; pero esta vez con un corazón quebrantado y humillado delante de Dios, le alabó!!! y puso por nombre a su cuarto hijo Judá, que significa "alabanza" v.35.

Un corazón contrito y humillado no despreciará Dios (sal.51:17), por más que el hombre lo haga, y recién ahí brotará la verdadera alabanza a nuestro Dios.

La humillación de Lea
[Jovenes Peniel]